Si haces clic vas a ocultar los anuncios de esta página, pero recuerda que gracias a los anuncios podemos seguir compartiendo la Biblia gratis con miles de personas cada día.
Si este proyecto te bendice y quieres ayudarnos, puedes
hacerte miembro por solo US$1,99 y leer sin anuncios en todo el sitio.
Resumen rápido de este contenido
Este pasaje muestra que Dios acepta ofrendas sencillas y puras: harina con aceite e incienso, sin levadura ni miel, sazonadas con sal y con una porción dedicada a Él, mientras el resto beneficia a los sacerdotes; es un rito que mezcla memoria, gratitud y justicia comunitaria. Si te sientes inseguro sobre cómo dar o crees que lo que tienes es poco, aquí hay consuelo: lo que importa es la sinceridad y la intención, no el lujo; ofrecer las primicias significa anteponer a Dios en lo cotidiano. Aplicado hoy, esto nos desafía a dar con integridad, a entregar lo mejor de nuestro tiempo y recursos, a evitar hipocresías y a apoyar a quienes sirven; incluso un gesto humilde, dado con fe, tiene valor y recuerda el pacto.