Si haces clic vas a ocultar los anuncios de esta página, pero recuerda que gracias a los anuncios podemos seguir compartiendo la Biblia gratis con miles de personas cada día. Si este proyecto te bendice y quieres ayudarnos, puedes hacerte miembro por solo US$1,99 y leer sin anuncios en todo el sitio.
«No siempre ha estado en mi vida como tal, aun cuando siempre me consideraba una hija de Él. Comprendí, al entender la Palabra, que no era su hija, sino solamente una creación de Él, hasta cuando le conocí y le reconocí como mi único Rey y Salvador. Toda la vida me había sentido sola, buscando en cualquier persona que pudiese darme un cariño y creyendo que eso era amor, no sabiendo realmente que el verdadero amor era el de Jesús al haber dado su vida por mí.
A veces cuesta comentar a desconocidos cómo ha sido nuestra vida, tal vez de tumbo en tumbo, pero sí, el Señor me rescató y me dio su amor cuando yo creía que nadie me amaba. Me acarició el alma y soy feliz. Con el tiempo logré entender que Él siempre había estado a mi lado en todos los momentos de mi vida, en todos los países que conocí, en todos los peligros que pasé, estaba Él protegiéndome.
Y hoy escribo este testimonio para que cualquier persona que sienta este mismo vacío que sentía yo comprenda que hay alguien superior a nosotros que nos ama y por amor se entregó en sacrificio para darnos vida eterna y el perdón que necesitábamos. Gracias doy por poder dar el testimonio en el nombre de Jesús. Amén.»
Por Favor, escribe comentario, nos ayuda mucho:
Carolina Blowe
Testimonios como este nos recuerdan por qué existe Biblia Bendita. Muchas personas viven con preguntas, heridas, vacíos y una necesidad profunda de amor verdadero, pero cuando empiezan a conocer la Palabra de Dios, todo comienza a tomar sentido. La Biblia no solo informa: transforma. Nos muestra quién es Dios, cuánto nos ama y quiénes somos en Él.
Eso es lo que hace la Palabra en una vida rendida a Jesús: trae verdad donde había confusión, paz donde había dolor y esperanza donde antes solo había soledad. En Biblia Bendita queremos seguir acompañando a personas como Carolina, acercándolas cada día más al corazón de Dios, porque Su amor sigue restaurando vidas y Su verdad sigue alumbrando el camino.
















