Lectura y Explicación del Capítulo 111 de Salmos:
1 Alabaré a Jehová con todo el corazón en la compañía y congregaciónde los rectos.
2 Grandes son las obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren.
3 Gloria y hermosura es su obra, y su justicia permanece para siempre.
4 Ha hecho memorables sus maravillas; clemente y misericordioso es Jehová.
5 Ha dado alimento a los que lo temen; para siempre se acordará de su pacto.
6 El poder de sus obras manifestó a su pueblo dándole la heredad de las naciones.
7 Las obras de sus manos son verdad y juicio; fieles son todos sus mandamientos,
8 afirmados eternamente y para siempre, hechos en verdad y rectitud.
9 Redención ha enviado a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto. ¡Santo y temible es su nombre!
Estudio y Comentario Bíblico de Salmos 111
Descubriendo la Grandeza de Dios a Través de Sus Obras
El Salmo 111 nos invita a detenernos un momento y mirar con atención la grandeza de Dios, no solo en lo que hizo, sino en lo que sigue haciendo cada día. No es cuestión de admirar desde lejos, sino de entender que en cada obra suya hay un pedazo de su gloria, su justicia y su fidelidad. Cuando leemos que sus obras son “grandes” y que todos las buscan, sentimos que Dios no está lejos, sino muy cerca, revelándose a quienes se acercan con el corazón abierto. Es como si cada acto suyo fuera un espejo en el que podemos ver su carácter eterno, inmutable y lleno de vida.
La Fidelidad que Nunca Nos Deja
En medio de todo esto, lo que más me toca es cómo el salmo resalta la fidelidad de Dios. No es solo que Él sea poderoso o majestuoso, sino que también es fiel, un Dios que no olvida sus promesas ni abandona a quienes confían en Él. Pienso en esos momentos difíciles donde parece que todo se desmorona, y saber que hay una misericordia que permanece firme, que cuida y acompaña, es un alivio que no tiene precio.
Lo curioso es que esta fidelidad no es solo para un grupo selecto o para tiempos ideales, sino que está ahí, disponible para cualquiera que tema a Dios de verdad. Esa promesa de cuidado constante nos da fuerza para seguir, una razón profunda para alabarlo sin cesar, porque en esa fidelidad está nuestro refugio más seguro.
El Temor de Dios: El Comienzo de la Sabiduría
Al cerrar este salmo, surge una idea que siempre me ha hecho pensar: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. No se trata de tener miedo como cuando tememos un castigo, sino de un respeto profundo, como el que sentimos ante algo sagrado, algo que sabemos que merece toda nuestra atención y entrega. Ese temor es el que abre la puerta a un entendimiento real y duradero, porque no es solo saber cosas, sino vivirlas en cada decisión que tomamos.















