Portada » Números 29

Números 29

📖 Estos anuncios nos ayudan a seguir creando contenido gratuito. Si quieres apoyar nuestro proyecto y ocultar los anuncios para siempre, toca aquí para hacerte miembro.
Escucha el capítulo bíblico: 🔊
Escucha el capítulo completo: 🔊

Volver al libro Números

Capítulo Anterior|Capítulo Siguiente
Lee el Capítulo 29 de Números y pulsa sobre cada versículo para ver su explicación.

Lectura y Explicación del Capítulo 29 de Números:

1 En el séptimo mes, el primero de mes, tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis. Os será día de tocar las trompetas.

2 Ofreceréis como holocausto de olor grato a Jehová un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto,

3 y su ofrenda de flor de harina amasada con aceite; tres décimas de efa por el becerro, dos décimas por el carnero

4 y una décima por cada uno de los siete corderos;

5 y un macho cabrío como expiación para reconciliaros,

6 además del holocausto del mes y su ofrenda, del holocausto continuo, su ofrenda y sus libaciones, conforme a la Ley, como ofrenda de olor grato quemada a Jehová.

7 El diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas: ninguna obra haréis.

8 Ofreceréis como holocausto de olor grato a Jehová un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, que serán sin defecto.

9 Sus ofrendas: flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa por el becerro, dos décimas por el carnero

10 y una décima por cada uno de los siete corderos;

11 y un macho cabrío como expiación, además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, del holocausto continuo, de sus ofrendas y sus libaciones.

12 También el día quince del séptimo mes tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis y celebraréis fiesta solemne a Jehová durante siete días.

13 Ofreceréis como holocausto, como ofrenda de olor grato que se quema a Jehová, trece becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos de un año, que han de ser sin defecto.

14 Sus ofrendas serán de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa por cada uno de los trece becerros, dos décimas por cada uno de los dos carneros

15 y una décima por cada uno de los catorce corderos;

16 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

17 El segundo día ofreceréis doce becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

18 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

19 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

20 El tercer día ofreceréis once becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

21 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la ley;

22 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

23 El cuarto día ofreceréis diez becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

24 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

25 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

26 El quinto día ofreceréis nueve becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

27 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

28 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

29 El sexto día ofreceréis ocho becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

30 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

31 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

32 El séptimo día ofreceréis siete becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,

33 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

34 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

35 El octavo día tendréis solemnidad: ninguna obra de siervos haréis.

36 Ofreceréis como holocausto, como ofrenda de olor grato que se quema a Jehová, un becerro, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto,

37 con sus ofrendas y sus libaciones por el becerro, el carnero y los corderos, según su número, conforme a la Ley;

38 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

39 Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, además de vuestros votos y ofrendas voluntarias, de vuestros holocaustos, ofrendas y libaciones, y de vuestras ofrendas de paz».

40 Y Moisés comunicó a los hijos de Israel todo lo que Jehová le había mandado.

Capítulo Anterior|Capítulo Siguiente

Estudio y Comentario Bíblico de Números 29

El significado profundo de la consagración y la fiesta en Números 29

Hay algo en este capítulo que nos recuerda que la vida espiritual nunca es algo superficial o pasajero. Más bien, está llena de momentos especiales, casi sagrados, donde el ruido del día a día se apaga y dejamos espacio para encontrarnos con Dios en verdad. No se trata solo de cumplir con rituales o hacer ofrendas por costumbre; es el corazón el que se prepara para algo más grande, para sentir esa presencia que renueva y transforma. Por eso Dios establece esos días santos, donde el trabajo queda fuera, y todo se concentra en detenerse, mirar hacia adentro y levantar la mirada hacia Él.

La importancia de la repetición y la precisión en la adoración

Si nos detenemos a observar con calma cómo se describen las ofrendas diarias, notamos que no es un asunto de improvisar o hacer algo a medias. Cada detalle, cada cantidad, cada animal sin defecto, habla de un compromiso profundo y constante. Es como cuando en la vida nos importan las cosas que hacemos con amor y cuidado, no solo por cumplir. La adoración verdadera pide lo mejor, no lo que sobra o lo más fácil.

Lo curioso es que esta insistencia en la repetición no es para cansarnos, sino para recordarnos que la fe es un camino que se recorre todos los días. No basta un momento puntual; se necesita disciplina, orden y un corazón que se mantenga firme, que se renueve constantemente. No es un capricho, sino una forma de vida que busca honrar a Dios con respeto y reverencia.

El valor del ayuno y la aflicción del alma

Entre tanto festejo y celebración, aparece también la invitación a «afligir el alma». Hoy podríamos verlo como ese tiempo necesario para bajar la guardia, para mirar con honestidad nuestras fallas, para sentir esa humildad que a veces nos cuesta aceptar. No todo es luz y alegría; también hay espacio para el arrepentimiento, para el silencio interno donde pedimos perdón y buscamos sanar. Este balance entre la fiesta y la reflexión es lo que hace que la fe crezca de verdad, desde lo más profundo.

Una invitación a la vida comunitaria en la fe

No podemos olvidar que la fe no es un camino solitario. Números 29 nos lo recuerda al convocar a todo el pueblo a participar. La adoración se vuelve un acto colectivo, una experiencia que une, que exige compromiso de cada uno. Y eso nos habla también de cómo vivimos nuestra relación con Dios en medio de otros: la forma en que nos apoyamos, nos cuidamos y avanzamos juntos.

Testimonios de nuestros lectores:

Deja un comentario