Lectura y Explicación del Capítulo 46 de Génesis:
2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: –Jacob, Jacob. Él respondió: –Aquí estoy.
4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.
9 Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
10 Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, hijo de la cananea.
11 Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
13 Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.
14 Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.
16 Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y Areli.
19 Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín.
21 Los hijos de Benjamín fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard.
22 Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; en total catorce personas.
24 Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem.
30 Entonces Israel dijo a José: –Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro y sé que aún vives.
33 Y cuando el faraón os llame y os pregunte: «¿Cuál es vuestro oficio?»,
Explicación de este Capítulo
Un vistazo al Capítulo 46 de Génesis
El capítulo 46 de Génesis es un momento muy especial en la historia de Israel. Aquí, vemos a Jacob, también conocido como Israel, y su familia haciendo un viaje hacia Egipto. Esta decisión no fue sencilla; vino impulsada por una hambruna severa que asolaba la tierra de Canaán y, además, por una revelación divina que Jacob recibió.
1. El viaje de Jacob a Egipto (versículos 1-7)
Jacob parte de Beerseba, un lugar que significaba mucho para él. Antes de emprender este importante camino, se detiene para ofrecer sacrificios a Dios. Es como si buscara una señal, una forma de conectar con lo divino antes de dar un paso tan trascendental. En ese momento, Dios se le aparece en visiones nocturnas, reafirmando su promesa de que lo haría una gran nación en Egipto. Este encuentro no solo lo calma, sino que le asegura que no estará solo; Dios le promete que lo acompañará y que, eventualmente, regresará a su tierra.
Al mencionar que Jacob lleva consigo a toda su familia, se resalta lo importante que es la familia en el plan divino. No solo se lleva a sus hijos, sino también a sus nietos y hasta a sus criados. Esto nos muestra cuán grande ha crecido su hogar y cuántas bendiciones ha recibido en Canaán.
2. La genealogía de los hijos de Jacob (versículos 8-27)
En este capítulo, encontramos una lista detallada de los descendientes de Jacob. Aunque puede parecer un simple listado, hay mucho más en juego. Primero, es una clara muestra de la fidelidad de Dios al multiplicar la descendencia de Jacob, cumpliendo así las promesas hechas a Abraham y a Isaac. Cada nombre mencionado no es solo un dato; representa una tribu que más tarde tendrá un papel fundamental en la historia de Israel.
Es interesante notar que, al final, 70 personas de la casa de Jacob entraron en Egipto, incluidos los hijos de José, que ya habían nacido allí. Este número tiene un significado simbólico, subrayando que, aunque Jacob se dirige a Egipto en un momento de necesidad, su familia está destinada a crecer y florecer en esta nueva tierra.
3. El encuentro conmovedor entre Jacob y José (versículos 28-30)
El capítulo alcanza su clímax con el reencuentro entre Jacob y su hijo José, un momento lleno de emoción y significado. Jacob había creído que había perdido a su hijo para siempre, y ahora, al verlo, expresa su alivio de una manera conmovedora: «Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro». Esta frase encapsula no solo la felicidad de un padre, sino también la realización de las promesas de Dios, que había mantenido unida a esta familia a pesar de todas las adversidades.
4. Preparativos para la nueva vida en Egipto (versículos 31-34)
Finalmente, José se convierte en guía para sus hermanos, dándoles instrucciones sobre cómo presentarse ante el faraón. Les aconseja que se identifiquen como pastores, algo que en Egipto podría no ser bien visto, pero que, de alguna manera, podría facilitar que su familia obtuviera un lugar separado para vivir, como la tierra de Gosén. Este consejo no es solo práctico, sino que marca el inicio de una tensión cultural entre egipcios e israelitas, una dinámica que tendrá repercusiones en la historia futura de Israel en Egipto.
Reflexiones finales
Génesis 46 no es solo la historia de un viaje; es un capítulo que establece las bases de la identidad de Israel y nos muestra la providencia de Dios en la vida de su pueblo. A través de estas narraciones, se revela el carácter de un Dios que guía, que promete y que, a pesar de las circunstancias difíciles, cumple con sus propósitos. En cada paso, en cada reunión, hay una lección sobre la fe, la familia y la esperanza que resuena a través de las generaciones.















