Portada » Job 1

Job 1

📖 Estos anuncios nos ayudan a seguir creando contenido gratuito. Si quieres apoyar nuestro proyecto y ocultar los anuncios para siempre, toca aquí para hacerte miembro.
Escucha el capítulo bíblico: 🔊
Escucha el capítulo completo: 🔊

Volver al libro Job

Capítulo Anterior|Capítulo Siguiente

Lee el Capítulo 1 de Job y pulsa sobre cada versículo para ver su explicación.

Lectura y Explicación del Capítulo 1 de Job:

1 Había en el país de Uz un hombre llamado Job. Era un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

2 Le habían nacido siete hijos y tres hijas.

3 Su hacienda era de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísimos criados. Era el hombre más importante de todos los orientales.

4 Sus hijos celebraban banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comieran y bebieran con ellos.

5 Y sucedía que una vez pasados los días de turno, Job los hacía venir y los santificaba. Se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: «Quizá habrán pecado mis hijos y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones». Esto mismo hacía cada vez.

6 Un día acudieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, y entre ellos vino también Satanás.

7 Dijo Jehová a Satanás: –¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: –De rodear la tierra y andar por ella.

8 Jehová dijo a Satanás: –¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: –¿Acaso teme Job a Dios de balde?

10 ¿No le has rodeado de tu protección, a él y a su casa y a todo lo que tiene? El trabajo de sus manos has bendecido, y por eso sus bienes han aumentado sobre la tierra.

11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que posee, y verás si no blasfema contra ti en tu propia presencia.

12 Dijo Jehová a Satanás: –Todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

13 Un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,

14 y vino un mensajero a Job y le dijo: –Estaban arando los bueyes y las asnas pacían cerca de ellos;

15 de pronto nos asaltaron los sabeos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada. Solamente escapé yo para darte la noticia.

16 Aún estaba este hablando, cuando vino otro, que dijo: –Fuego de Dios cayó del cielo y quemó a ovejas y a pastores, y los consumió. Solamente escapé yo para darte la noticia.

17 Aún estaba este hablando, cuando vino otro, que dijo: –Tres escuadrones de caldeos arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada. Solamente escapé yo para darte la noticia.

18 Entre tanto que este hablaba, vino otro, que dijo: –Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito,

19 cuando un gran viento se levantó del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron. Solamente escapé yo para darte la noticia.

20 Entonces Job se levantó, rasgó su manto y se rasuró la cabeza; luego, postrado en tierra, adoró

21 y dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. Jehová dio y Jehová quitó: ¡Bendito sea el nombre de Jehová!

22 En todo esto no pecó Job ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Capítulo Anterior|Capítulo Siguiente

Estudio y Comentario Bíblico de Job 1:

Cuando la Integridad se Pone a Prueba

En el primer capítulo de Job, conocemos a un hombre que no es solo exitoso o afortunado, sino alguien que vive con una integridad que casi parece inquebrantable. Job es descrito como perfecto y recto, alguien que realmente respeta a Dios y evita el mal de verdad. Pero aquí no se trata solo de admirar su virtud; lo que nos plantea es una pregunta mucho más profunda: ¿qué pasa con la fe cuando todo lo que creíamos seguro se desmorona? Nos invita a pensar en esa fe que no depende de las cosas buenas que tenemos, sino en una conexión real y sincera con Dios, que aguanta las tormentas.

Entendiendo el Dolor en el Gran Escenario Divino

Lo que sucede después es desconcertante y a la vez revelador: Satanás aparece y pone a prueba la sinceridad de Job, diciendo que su lealtad solo existe porque ha sido protegido y bendecido. Aquí nos enfrentamos a un enigma que muchos hemos sentido en algún momento: ¿por qué duele la vida, si no hemos hecho nada malo? Esta historia nos dice que el sufrimiento no siempre es castigo ni consecuencia directa de nuestras fallas, sino que a veces es una prueba que Dios permite para mostrar lo que realmente hay en nuestro corazón.

Más allá de lo que vemos, se nos muestra una conversación en un plano que escapa a nuestra mirada, donde la fe humana se examina bajo la lupa divina. Dios permite que Job pase por estas pruebas, pero pone límites claros, como un recordatorio silencioso de que, aunque la vida se complique, Él sigue siendo el ancla que no nos deja caer del todo.

Job Frente a la Tormenta: Fe que No Se Rinde

Lo que más impacta es cómo responde Job cuando pierde todo de repente. No explota en rabia ni se hunde en la desesperación. En cambio, se queda tranquilo, casi en adoración, reconociendo que lo que tenía no era solo suyo, sino un regalo de Dios, y que Dios tiene el derecho de darnos y quitarnos. Esa actitud nos enseña algo que a veces olvidamos: la verdadera fe no es solo decir “confío” cuando todo va bien, sino mantener esa confianza en medio del caos, con humildad y aceptación, incluso cuando no entendemos por qué pasan las cosas.

Testimonios de nuestros lectores:

Deja un comentario